Como se pierde una generación

Que título más agorero, ¿verdad? Pero enseguida vais a entenderlo. Veréis, esta mañana fui a dejar al colegio a Maguito, como siempre. Me gusta ir pronto por dos cosas: para encontrar sitio donde aparcar y para que juegue con sus compis antes de entrar. Una mañana cualquier de un día cualquiera, vamos. En la puerta estaban ya un par de madres con su maguitos y enseguida se han puesto a jugar corriendo hasta el descampado de al lado, porque había una gatita y estaban entusiasmados. Sé que es una gata porque es tricolor. Todo normal, típico y rutinario. Hasta que una de las madre preguntó: ¿Veis “la isla de las tentaciones”?

Lo reconozco, hasta hace un par de días no sabía ni que existía. Me enteré por Twitter de que es un programa de Telecinco. Y hoy me han puesto al día, con pelos y señales. Resulta que es un programa de la susodicha cadena en la que hay varias chicas y chicos “encerrados” en un entorno paradisiaco con mucho alcohol, fiesta y despendole. Fiel a nombre, vamos.

Normalmente hubiera pasado del tema y hasta otro día. Pero hay cosas que me llaman muy poderosamente la atención y con las que me debato si dejarlas pasar o no. Una es la sempiterna hipocresía de: yo nunca lo veo y jamás pongo ese canal, pero… y para no verlo casi se lo saben mejor que los protagonistas. ¿Cuál es el problema de ver un programa? Si lo ves, lo ves, y si no lo ves, pues no lo ves.

La otra, y con la que me quemé toda y por la que escribo este post es una frase con demasiadas repercusiones: esa chica es una guarra y una p*t*, pobre Cristofer. No sólo la chica no tiene derecho a ser llamada por su nombre, tampoco es libre de hacer lo que quiera con quien quiera, sino que la verdadera víctima es el chico que entró al programa con ella. ¿No hemos aprendido nada o qué?

Soltar eso en voz bien alta delante de unos 10 maguitos de 3 años de infantil ya es malo de por sí. Que sea una madre, una persona que en teoría está educando a personitas de una generación es horrible. Lo que se esconde detrás es un monstruo que parece que nunca nos vamos a sacudir.

El hecho de que una muchacha adulta vaya a un programa y haga con su sexualidad lo que le parezca, como le parezca y con quien o quienes le parezca es suficiente para definirla igual que hace 30 años. Entiendo que pueda parecer mal, incluso que no guste nada, pero sigue siendo libre para hacer lo que le venga en gana sin que por ello sea una cosa u otra.

Me costó mucho, muchísimo no saltar  y decir algo. No quiero que haya un día en el que Maguito llegue a definir a cualquiera de sus amigas o compañeras de esa forma porque hagan lo que les parezca mejor. Pero tampoco quiero que sea un paria. No quiero que deje de tener amigos porque su madre es “la rara”. (Y que conste que ya lo soy un poco).

Hoy me callé, me lo tragué, y no dije nada; quizá otro día salte sin importar el después. ¿Y vosotros, qué soléis hacer en estos casos?

Foto con la familia Noel

Fue Telva (echarle un vistazo a su blog si aun no la conocéis, por favor) quien me habló de la visita de Papá Noel en el CC Las Terrazas y me contó lo especial que era. Así que el domingo antes de Navidad nos armamos de paciencia y buena voluntad y nos dirigimos allí. Supuestamente el evento empezaba a las 12 de la mañana, y aunque llegamos sobre las 9 y 30, la cola ya era larga. Recurrimos a nuestro plan para estos casos: Papi Manitas se lleva a Maguito al parque infantil (hay uno en el centro comercial) y yo me quedo haciendo cola y twiteando.

El caso es que poco después de las 10 empezaron a dejar que la gente accediera al anfiteatro para que se fuera sentando, y para ir repartiendo los números para la foto con Papá y Mamá Noel. Son gratuitas, pero también limitadas, como el acceso al anfiteatro. El caso es que pudimos sentarnos y a Maguito le dieron un globo las pequeñas ayudantes de los elfos (alumnas y alumnos de una escuela de baile de Telde) que se paseaban por las filas en lo que nos íbamos sentando. Varias veces nos pidieron amablemente que nos juntáramos todo lo que pudiésemos para que entrara la mayor cantidad de personas, y sobretodo niños; y aunque cueste de creer, nos apretujamos e incluso se indicaron todos los huecos libres que iban quedando cuando se quitaron mochilas, bolsas y demás. Y a esperar.

A partir de ese momento nos amenizaron la espera con música y las ocurrencias de una elfa inquieta y muy graciosa. Cantamos villancicos, llamamos a Papá Noel a gritos y a susurros, y…

IMG_2331

¡Papa Noel apareció en helicóptero! Ya os podéis imaginar la locura y la admiración de los más pequeños con cada pasada. Y dieron unas cuantas, siempre saludando con la mano. Luego el helicóptero se fue, pero Papá Noel usó su magia para aparecer en lo alto del centro comercial.

Tardó lo que parecía una eternidad en bajar hasta el escenario, porque tuvo la delicadeza de ir saludando y dándoles besitos a los peques que no habían podido entrar al anfiteatro pero que igualmente se habían quedado solo para verle.

Y son dos plantas. Por mucha prisa que intentaron meterle los elfos y los escoltas, Papá Noel no podía (ni quiso) defraudar a ninguno de sus jóvenes admiradores. Y no creo que lo hiciera, la verdad.

Luego nos dirigió unas cuantas palabras recordándonos la importancia de ser buenos todo el año y lo que eso significa. Así como las importancia de dar y recibir y que no siempre son cosas materiales. Realmente emotivo.

Y mientras los primeros afortunados bajaban a hacerse la foto con el matrimonio Noel, los demás nos quedamos viendo el show.

Hubo persecución de diábolo.

Acrobacias.

Payasadas con voluntarios.

Figuras con contorsionismo.

Más acrobacias.

Baile acrobático.

Más risas con voluntarios, actuaciones de la escuela de baile, Papá Noel se paseó también un par de veces entre la gente y más, pero ya nos tocó el turno de la foto (Papá Noel cogió a Maguito con todo el cariño del mundo, estuvieron hablando un poco y nos dio las gracias por ir a verle) y Maguito estaba aburrido de estar sentado y quería volver al parque a jugar y encontrarse con sus amiguitos, así que nos fuimos.

Si tenéis la oportunidad, pasaros a saludar a este Papá Noel tan especial con un show tan completo. El madrugón y la espera bien merecen la pena, aunque si volvemos otro año, haremos como los más veteranos y llevaremos “provisiones”.

Cambio de pastillas de freno de Dacia Logan MCV

Buenas a todos, hoy vamos a ver como realizar el cambio de pastillas de freno de nuestro transporte mágico. Lo importante es que si no sabes, mejor llévalo a tu concesionario o taller habitual de confianza, tampoco puede hacerse en un lugar público o en la vía pública; y recordad que no todos los coches son iguales para cambiar las pastillas de frenos, cada casa de coches e incluso cada modelo trae una manera de enganches y agarres diferentes, aunque en el fondo sean muy parecidos. Vamos a empezar con lo que necesitamos para cambiar nuestras pastillas de freno:

  • Las pastillas de freno en sí, en cualquier concesionario, en donde vendan recambios de coches o tu propio taller te los pueden proveer, solo necesitas:
    • la marca del vehículo.
    • modelo y año de fabricación.
    • matrícula del vehículo, para ayudar a encontrar lo anterior, si no lo sabes exactamente.
  •  Un gato, y no me refiero al del coche, un buen gato hidráulico, si no tienes, pues el gato del coche y unos buenos caballetes específicamente para vehículos donde lo apoyaremos.
  • Guantes de látex, para no ensuciarnos.
  • Grasa dura y afloja todo.
  • Martillo de goma, por si se necesita, yo al final no lo use, pero más vale tenerlo y no usarlo que necesitarlo y no tenerlo.
  • Una jeringuilla, de 20ml o de 40ml, da igual.
  • Un pequeño vaso.
  • Llave de rueda, o una buena caja de herramientas con llave de vaso.
  • Una buena carraca.
  • Un sargento o tornillo de apriete.
  • Trapos y servilletas de papel.

IMG_0802IMG_0832

Una vez tengamos todo ordenado y preparado lo primero es tener espacio limpio y una buena iluminación. Nos ponemos los guantes, abrimos el capo del vehículo, no quitamos el freno mano, y colocamos el gato. Empezamos a subir el gato hidráulico hasta que el gato este apoyado en el vehículo, aún no levantamos el coche, si tenemos tapacubos los quitamos, aflojamos las tuercas de las rueda con la llave de rueda una a una, al principio estarán duras, pero en el momento que estén flojas paramos y las apretamos con la mano, así sucesivamente todas las tuercas.  A continuación elevamos el vehículo hasta separar la rueda del suelo, en este momento colocamos el caballete, con su pasador y bajamos el gato para que este se apoye en el caballete. Quitamos la rueda dejando el espacio libre para ver ya el sistema de dirección y freno y giramos la dirección hacia el exterior.

IMG_0808

1º Dentro del motor buscamos el liquido de frenos y le quitamos la rosca.

2º A continuación con la jeringuilla sacamos 20 o 40 ml. según la jeringuilla, no hace falta vaciarlo, solo sacar una cantidad adecuada para que no rebose.

3º Primero sacamos un pequeño muelle que esta en la parte delantera con unos alicates finos, no hice fotos de este paso porque no le di mucha importancia.

Lo siguiente, usando el sargento, presionamos la pinza interior y la pastilla de frenos exterior poco a poco, hasta que vaya entrando el bombín.

4º Una vez hecho eso aflojamos los dos tornillos que están detrás y sujetan el sistema de frenos, para ello usamos una llave nº 18 y la carraca, está bastante duro y así tendremos  que dejarlo cuando terminemos.tornillos frenos

5º Cuando quitemos los dos tornillos, los dejamos en un sitio limpio y de fácil acceso. Sacamos el sistema de frenos cuidando el latiguillo de freno. Sacamos los dos cuerpo que forman el sistema de freno y sacamos las pastillas viejas.

6º Como vemos en la imagen anterior de la derecha aun vemos el bombín bastante afuera por lo que tenemos que meterlo más. Antes comprobamos el deposito del líquido de frenos por si tenemos que sacar más líquido, también con el “afloja todo” lo echamos por el exterior del bombín, limpiamos y secamos con papel o un trapo, utilizamos el sargento y la pastilla de freno del bombín.

7º Vamos apretando hasta meter casi todo el bombín en su hueco, durante este proceso vamos comprobando el deposito del líquido de frenos y si esta muy lleno, con la jeringuilla sacamos mas líquido. Si tienes un pequeño vaso de plástico limpio podrás ir introduciendo en él el líquido de frenos sobrante.

IMG_0823

8º Ya hecho esto limpiamos todo y engrasamos las partes móviles.

9º Después colocamos las pastillas nuevas, primero la que va en el bombín interior, para ello lo introducimos primero en la pieza exterior.IMG_082510º A continuación introducimos la pastilla y el cuerpo exterior en el bombín, teniendo en cuenta que hay que meter tanto las patas en sus huecos como las sujeciones de la pastilla en el bombín, quedando de la manera siguiente:

IMG_0826 11º Seguidamente introducimos la pastilla exterior, quedando ambas pastillas bien metidas y encajadas en su hueco correspondiente. Luego volvemos a colocar el sistema de frenos dentro del disco, si éste no entra tenemos que volver al punto 6º, para introducir más el bombín, nunca utilices las pastillas nuevas para esto, usa las viejas, volvemos a poner los tornillos de sujeción del sistema de frenado y los apretamos con fuerza, quedando todo de la siguiente manera:

12º Volvemos a colocar el muelle que sacamos al principio, colocamos la dirección recta y ponemos la rueda, apretamos los tornillos todo lo que podamos y bajamos el gato o si lo que teníamos es un caballete, levantamos el coche con el gato quitamos el pasador del caballete, sacamos el caballete y bajamos el gato hasta el suelo y volvemos a apretar las ruedas del coche. Ya hemos terminado un lado, ahora se haría el siguiente lado de la misma manera que este, pero desde el punto 2º.

Cuando terminemos ambas ruedas y el coche este en el suelo, ponemos en marcha el coche y a continuación apretamos el freno, este se irá al fondo, volvemos a soltar el freno y lo volvemos a apretar hasta que vaya cogiendo dureza. Cuando esté duro, volvemos a comprobar el líquido de frenos, echando hasta la marca de lleno con el mismo líquido que nos quedaba en la jeringuilla, si falta y no lo has tirado podrás utilizar el que tenías en el vaso. El líquido de frenos es de color amarillento claro, si está muy oscuro o negro se aconseja que cambies todo el líquido del sistema de frenos, ya que tiene impurezas y puede llegar a tupir el sistema.

Lo siguiente es probar los frenos, en un principio dando marcha adelante despacio y ver como reaccionan, después marcha atrás y lo mismo, todo ello poco a poco. Es normal que cuando cambies las pastillas de freno, el pedal no tenga la misma rigidez y dureza, ya que el bombín no está tan exteriorizado y vuelva a ser mas sensible y las pastillas nuevas. Recorre un kilómetro con precaución y, sin nada ni nadie alrededor, pisa fuerte el pedal del freno sin llegar a bloquear las ruedas, para que estas se vayan adaptando a los discos, hecho esto y sintiendo como reacciona el coche ya esta listo.

Espero que os sirva de algo si os animáis y os gusta el tema. Dejad un comentario si os ha sido de utilidad.

XIV Edición del Belén en la playa de Las Canteras

No hay Navidad hasta ir a ver el Belén de las Canteras, y aunque este año hemos tardado un poco en pasarnos a verlo, no podía faltar.

En primer lugar, los pastores con su rebaño.

 

Un poco en medio, y sin poder mirarlos de frente (¿sería una metáfora?), los ancianos.

Seguimos por los agricultores, donde se ve a toda la familia ayudando en las tareas cotidianas de la época.

IMG_2307

La Anunciación, con el consejo de ancianos al fondo.

IMG_2308

El recuerdo de la cumbre, totalmente arrasada por un incendio este año, y que aún duele, pero que se va recuperando. Su título es: el renacer de la vida. Si os fijáis bien, debajo podemos ver madera recuperada del incendio .

IMG_2309

El propio portal de belén en sí, bastante original representando la llegada y adoración de los Reyes  Magos.

Y los edificios de Vegueta, la parte más antigua de la ciudad. O lo que fue la capital original de la isla, si lo preferís.

IMG_2314

Y a la salida estaban estas dos simpáticas muchachas repartiendo polvorones de Gofio… y que Maguito quisiera ver el Belén dos veces… tuvo mucho que ver con ello, para qué nos vamos a engañar

Como siempre, os recomendamos la visita. Es gratuita, está en la playa de Las Canteras, que es la playa urbana más grande de Europa, y con la temperatura de la que gozamos, podéis disfrutar de un buen bañito a estas alturas del año.

 

Policán 3: Historia de dos Mininos

Ahora que se acercan las Navidades y empezamos a buscar cosas interesantes para nuestros maguitos, os traigo esta reseña que puede que os ayude en la elección.

Policán es un cómic book delicioso y perfecto para regalar a maguitos de entre ocho a noventa y nueve años, y también para los que tengan más edad, no quiero excluir a nadie. Recordemos que leer cómics también es leer, es más ameno para nuestros maguitos por sus viñetas coloridas, divertidas y le ayudamos a iniciarse en la lectura si no es algo cotidiano y habitual, tanto en los pequeños como en los adultos, recordad que nosotros somos el espejo de nuestros maguitos y lo que nosotros hacemos ellos nos lo copian. Pero vamos con la parte más seria de la reseña:

 

Policán 3: Historia de dos Mininos.

Editorial SM.

Su autor es Dav Pilkey, autor también de Capitán Calzoncillos.

253 páginas de puro entretenimiento, diversión y también algo de reflexión.

Cuenta con 10 capítulos y algunas sorpresas más, como aprender a dibujar a los protagonistas de la historia, o conocer un poco mejor a sus “autores”.

EIMG_2251sta entrega nos lleva a conocer un poco mejor a Perico, a través de su pequeño e inesperado clon, y lo que es más importante, sus motivaciones, porque ¿los malos nacen o se hacen? ¿Los malos pueden cambiar, y qué podría provocar ese cambio? Y sobretodo, ¿qué es eso que todos necesitamos en mayor o menor medida? Y también trae partes para convertirlo en un libro animado, de verdad.

La verdad es que ha sido todo un descubrimiento. Parece un libro simple y sin embargo no deja de sorprender capítulo a capítulo.

Aunque Maguito aún es joven para este cómic (pero no para sus papás) nos pareció perfecto para Sobrimago, y no nos equivocamos. Le gustó tanto que estas navidades le van a dejar debajo del árbol el resto de la saga. De hecho, os la recomendamos. Seguro que si le dan una oportunidad vuestros maguitos se quedan con ganas de más.

Cuando se juntan los problemas

Pues sí, hace dos meses que no publico nada, porque ha sido imposible. Y es que hemos tenido una racha de esas de pesadilla que no parecen acabar nunca. Pero por suerte todo pasa y esperemos que no haya más problemas ni sustos ni nada en lontananza.

Pero vayamos al principio. A finales de agosto nos liamos a preparar el tercer cumpleaños de Maguito, y era algo que me tuve que tomar con calma, porque seguía, y aún sigo, en recuperación tras la operación de espalda. Así que tenía que cocinar con mucha, mucha calma y poco a poco. Papi cocina, sí, pero no le pidáis galletas ni tarta. El caso es que todo salió adelante, pero luego tocó descansar, porque dos días más tarde comenzaba el curso.

Y como es el primer año no sabía yo que lo del cole no era sólo para los peques, si no que los padres también tenemos que volver, de alguna manera, aunque no vayamos a clase: hay que prepararlo todo y permanecer atentos. No puedo decir que fuera mal. La primera semana de adaptación fue algo chorra, eso de ir una hora dos días, hora y media los dos siguiente y luego empezar con cinco horas seguidas no le vi mucho sentido, pero bueno. Fueron días aburridos porque tenía que hacer tiempo por allí, porque casi una hora es lo que me cuesta ir al cole y volver. Luego acostumbrase a la rutina… lo reconozco, más duro para mí que para Maguito, pero sin demasiado problema gracias a algo de disciplina y miradas constantes al reloj.

Para entonces ya había pasado la mitad de septiembre y parecía que todo se estabilizaba, pero no. Fue de uno en uno, casi a problema cada cuatro día, pero ahí estaban, perfectos para tocar la moral. Primero, adiós lavavajillas. Genial eso de fregar a mano cuando no puedes estar mucho tiempo de pie. Aún estamos a la espera de la pieza, por cierto.

Luego el coche de Papi, solo la batería, por suerte, pero bueno.

Seguido, una habilidad heredada de Maguito: ser el perfecto portador de virus. Gracias genes maternos. Dos semanas horribles: primero Papi y luego yo, malos perdidos y Maguito dando botes por ahí, aunque nos decía: oooohhh, pobecito, ¿te encuentas mal? Porque a fin de cuentas es súper tierno.

Más tarde le tocó a él, casi a traicion. Nosotros curados y una mañana me dice que estaba malito, que no podía ir al cole. No tenía mocos, no tenía fiebre, así que no le hice mucho caso y lo deje en el cole… para tener que ir a buscarle a media mañana con 39 de fiebre. Me sentí fatal. Durmió casi todo el día, al día siguiente tampoco lo lleve al cole y perfecto. Aunque nos tocó otra ronda de virus a Papi y a mi. Y nada de dos días, casi una semana (otra) cada uno y casi al mismo tiempo.

Seguimos con el comienzo de las extraescolares. Maguito va a piscina desde el año, así que sin problema, pero queríamos apuntarlo a ingles nativo y por el horario, esos dos días tendría que quedarse en el comedor. Menudo show. Estuve casi acosando a las monitores para conseguirle plaza, porque están desbordados de niños y no quedaban huecos, pero lo conseguí. Luego fue ver cómo se adaptaba, pero Maguito no tiene problemas para amoldarse a lo que haga falta, así que algo de descanso por fin.

Y parecía que la cosa ya se tranquilizaba, que octubre iba a ser mejor. Pero la cosa no iba a ser tan facil. Falleció el tío de Papi, casi para el aniversario de la muerte de mi suegro, una mala semana.

Un poco de fiebre para Maguito y un buen susto con mi coche recogiéndole,  justo la semana que Papi no estaba. Lo que se dice una mala racha, vamos.

Ahora mismo Maguito está malo, con fiebre, mocos, algo de vomitos y todo, pero nada que un buen día de descanso y Apiretal no logre quitarle. Curuzamos los dedos para que no salte de nuevo hacia nosotros que tengo mucho que hacer, pendiente la mayoría y tengo que sacarlo adelante como sea.

¿Y estos dos meses vosotros bien?

Primer cumpleaños

Se nos fue de las manos. En todos los sentidos. Nunca habíamos preparado una fiesta infantil, no sabíamos cómo hacerlo, era el primer cumple de Maguito y nos excedimos. Tanto, que no pudimos ni hacer fotos (snif) y las pocas que hay son las que nos pasaron los invitados… Así que espero que os vayáis imaginando lo que os cuento, porque pasó, aunque no haya pruebas, y fue tan épico que asustamos hasta a la vecina de al lado.

IMG_2086

A ver, la culpa es mía, toda, toda mía. Me encantan las fiestas temáticas, hacer muchas cositas divertidas y tenía mono de rol, así que el tema elegido fue: Dragones y Mazmorras. Dimos la opción de que vinieran disfrazados… Y gracias a eso tuvimos a la bárbara (como el de la serie de dibujos) más monérrima del mundo; damas, caballeros, posadera, unas sacerdotisas chiquiticas y, como no, nuestro pequeño gran mago. Más lindo que estaba…

Las flechas indicadoras

Pero antes vayamos al comienzo. Imaginaos, vais a una fiesta infantil de cumpleaños temática y con disfraces. Y la puerta de la casa se ha convertido en la entrada a una mazmorra. Sí, tal cual. Entráis y para no perderos, la típica señal de direcciones. Vamos que si aún no habéis huido, lo demás no os sorprenderá demasiado. O quizá si… Porque donde deberían estar las fotos, habían retratos de extraños aventureros, la habitaciones fueron renombradas y en vez de una merienda “normal” había un soberano banquete (sí, se nos fue de la mano, pero bien) con cosas de nombre tipo: mocos de troll, sangre de orco, orejas de elfo, sesos de goblin… Una mesa para diez repleta y porque no me dejaron seguir cocinando…

Detalle de la entrada2

Limpiándole a Erik la tarta

¿Aún no habéis salido huyendo? ¡Bien! Porque aún queda. En esta casa, cuando decimos excesivo, es excesivo. Hubo dos tartas. Una para Maguito y los más pequeños, la de la foto, para que guarrearan a gusto; y luego LA tarta: 50 cm de largo contando el año de Maguito de manera visual y en 3D, como si fuera una camino lleno de vicisitudes, victorias y aventuras desde su nacimiento hasta el primer año. Una semana de trabajo. Quedó increíble. Aún lloro por no tener foto.

Y los juegos, claro. Los más pequeños a su bola, que ya tenían bastante con moverse por su cuenta, y para los demás (aunque ningún adulto se apuntó) tenían que averiguar qué clase de criatura nos había robado las chucherías y dónde se escondía. Tenían que ir resolviendo una serie de pistas y pruebas para encontrar la enciclopedia de criaturas que les daba la respuesta final.

Resolviendo el misterio3

Fue un pequeño fracaso, porque se lo tomaron tan literalmente que desmontaron el libro y hubo que explicarles que tenían que leerlo. El caso es que averiguaron que el tesoro lo había robado un dragón azul que se escondía en el desierto.

Para acabar con él, tenían que ir tirando de una serie de cuerdas con números, hasta que dieran con la forma de herirle. Así todos podían participar y fue una risa. Papi Manitas se lo curró y de hecho este año está en proceso de remodelación para convertirlo en otra criatura mágica. Y claro, al final lo derrotaron y el dragón soltó lo que había robado, con algo de sangre, y hasta encontraron su cofre de “oro”.

El tesoro del dragón

Y ese fue el primer cumple. Hasta ahora ha sido el más loco y en el que más se nos fue todo de las manos, aunque nos lo pasamos genial, sobretodo los peques ¿Y vosotros hacéis locuras así o sois normales?

Helado de Fresas

Da igual en qué momento del año, y especialmente en verano, nos encontremos, siempre apetece un heladito, y si es delicioso y casero, mejor. Y así tenemos entretenidos a nuestros maguitos un rato.

Ingredientes:

  • 500 gramos de fresas congeladas. Son más cómodas así, de verdad.
  •  125 mililitros de leche condensada.
  •  250 mililitros de nata para montar.

Preparación:

  • Metemos la nata, el recipiente para batir y las varillas unos 10 minutos en el congelador.
  •  Picamos las fresas congeladas hasta obtener un puré.
  •  Añadimos la leche condensada al puré de fresas y mezclamos bien.

IMG_0609

  •  Montamos la nata.
  •  Vamos añadiendo la nata cucharada a cucharada a las fresas, para que la mezcla quede uniforme.
  •  Pasamos la mezcla a un recipiente con tapa. Antes de cerrarlo, darle unos golpes contra una superficie plana, para sacarle el posible aire y que no queden burbujas.

IMG_0610

  •  Adornamos al gusto y metemos en el congelador un mínimo de 6 horas, aunque es mejor dejarlo de un día para otro.

IMG_2078

 

Como veis, es una receta súper sencilla. Maguito estuvo ayudando en todo el proceso, y de paso, lo estuvo probando todo, dando el visto bueno, y reduciendo la cantidad de helado a congelar… por si no llegara a entrar todo en el táper.

Esperamos que os haya gustado y que os animéis pronto a probarlo.

El monstruo del paraíso

Que bonitas las islas, que idílica su temperatura, que suerte vivir aquí. Pues sí, desde luego que sí. Y no. Lamentablemente no. Seguro que estáis pensando en la lejanía a la península, la forzosa necesidad de avión o barco, o incluso el cambio horario (que esperemos acabe de una vez) y no estáis equivocados, pero eso no son más que molestias menores. Todo eso son incordios a los que te acabas acostumbrando, pero no es eso.

Al igual que un monstruo acechando entre las sombras aquí tenemos el D.U.A. (Documento Único Administrativo), que con esas siglas tan monas y ese nombre tan chorra lo que quiere decir es que a la mínima oportunidad y por cualquier cosa te la van a clavar, porque es un impuesto. Por la aduana. Sí, la aduana Canaria, como si fuéramos otro país. Como si las islas siguieran siendo un puerto franco. No sé a quién se le ocurrió. No sé quien lo permitió. Solo sé que alguien debe llenarse los bolsillos con los trámites de aduana, que es por lo que te cobran, tanto si envías como si recibes.

Pues así es como lo descubrí. Hacía poco que había nacido el primogénito de dos buenísimos amigos y quise enviarle unos regalitos al peque, así que me presente en Correos con mi paquetito, toda feliz y… no hay diferencia entre mandar algo a la península a hacerlo al extranjero, de verdad. Bueno, excepto por el papelito verde de aduanas enano, que te exige descripción y coste de lo que envías. El caso es que lo rellene todo, con ayuda de la chica que me atendió, pague el envío y me volví a casa satisfecha de mí misma. ¡Qué tonta fuí! Lo que iba en el correo era la manzana de Blancanieves.

Aún siento rabia y vergüenza cada vez que me acuerdo: mis amigos tuvieron que pagar casi lo que costaban los juguetes a su recogida. Y cuando fui a correos hecha una furia a reclamar, la respuesta fue: claro, es que si pones el coste real tienen que cobrarles el D.U.A. Claro que si pones que es un regalo y es menor de 5€… Vamos, que si no especifico lo que es y pongo un infravalor que es lo que me devolverían en caso de pérdida o deterioro, entonces, vamonos. ¡Pero que estupida de rellenarlo todo correctamente!

Han pasado unos cuántitos años de eso, pero ahí sigue ese monstruo. La excusa de su permanencia, a pesar de todas las protestas y problemas que da, es que es una forma de incentivar los productos de la region. De un conjunto de islas que necesita de la importación tanto para su mantenimiento como de su crecimiento. Para ayudar a esos pocos productos de origen canario que poseyendo menor cantidad, salen más caros que los traídos de fuera. (Comparad el clipper de fresa de 1’5 l con la Fanta del mismo sabor de 2l) Claro. Sin duda alguna.

El caso es que gracias al bicho ese, cualquier cosa, cualquiera (la hayas pagado, te la regalen o te haya tocado en un sorteo) que proceda de la península tendrá un sobrecoste. Y lo más gracioso es que a pesar de eso, sigue saliendo más rentable que comprarlo en la misma isla, porque sorpresa: el precio de todo incluye el transporte.

Por contrapartida, cuanto más lejos compres el producto, menos problemas. ¿Curioso no? Compras algo en Sevilla y zas, 20€ de D.U.A.; compras algo en Alemania, China o Australia y, sorpresa, no hay D.U.A. Pero es para incentivar los productos canarios, que sí que por supuesto. De ahí que el 90% de cosas no se envíen aquí.

Y este es nuestro monstruo, parece pequeño y solo dedicado a incordiar, pero conlleva mucho más que el no envío y el empobrecimiento de una comunidad pobre de por sí, aunque eso, os lo contaré otro día.

Poema del Mar

Una vez que Maguito acabó la “Operación Pañal”, nos decidimos a que saboreara su recompensa: ver sus tan queridos tiburones. Y que le vamos a hacer, al peque le encantan los, digamos, personajes malvados. Desde siempre. El caso es que aprovechamos un día entre semana por la mañana para ir todos juntitos, que los menores de 3 años no pagan entrada y que los residentes canarios tenemos descuento en el acuario Poema del Mar, situado en la zona portuaria de la capital Gran Canaria. Y ahora, vamos a visitarlos juntos:

La entrada es tal cual, como pasar de una cueva al fondo del mar. Al principio a Maguito le daba cosa, pero luego no quería dejar de saltar con los pececitos. La verdad es que cuesta avanzar.

Y salimos a un mundo pasado lleno de criaturas que puede que reconozcáis.

Con reptiles escondidos y fantásticas criaturas.

Pueden parecer salidas de mundos extraños, pero no. Ah y sí, es un escorpión fosforescente. Pero esto sólo es el principio.

Tuvimos la gran suerte de poder ver al cocodrilo dentro del agua, saliendo y en tierra. Lo siento si no se aprecia mucho. No hay vídeo porque llego una excursión de semi adolescentes y estaban privados con el bicho.Y Maguito. Y hasta yo.

Y ya no os cuento nada de que fuera la hora de comer para las tortugas…

Unos pocos peces más con las encantadoras medusas y…

Algunas criaturillas más, tímidas, rápidas, pero capturadas. Y sin necesidad de Pokeball.

Por fin llegamos a los tiburones y al limpiacristales, que no es que sea un tiburón raro. Aquí a Maguito casi le da algo de la emoción, no sólo estaba viendo los tiburones, sino que el hombre le saludó.

Llegamos al interior del acuario más grande, donde hay una bóveda de observación y de donde, la verdad, nos costó salir.

Pasamos por el aula de enseñanza y llegamos a la zona de los crustáceos pequeños y a ver si sois capaces de encontrar al pulpo. Sí, no hay trampa, hay un pulpo.

Creo que no hace falta decir mucho de esta zona, excepto que tiene magia propia. Y que es donde están los ejemplares más grandes. Aquí se encuentra la primera tienda de recuerdos, camisetas mayoritariamente. Pasar una noche aquí debe ser una autentica pasada y lo digo porque se puede alquilar para eventos. Por cierto, también aquí era la hora de la comer, a ver si descubrís a los buzos.

No podíamos irnos sin despedirnos del gran  blanco… y de la cúpula de observación. Aunque parece una nave espacial.

Vale, lo reconozco, me encantan las medusas. Y los caballitos de mar. Y las estrellas marinas. Y el coral. Pero supongo que como a cualquiera, ¿no?

A ver qué vais encontrando por aquí, antes de enseñaros algo muy chulo y que nos dio muchisimo juego.

¡Sorpresa! Un gran acuario atravesado por un pequeño pasillo por el que se puede gatear y en cuyo centro un adulto medio se puede poner de pie. Estareis pensando que aquí es donde mejor se lo pasó Maguito, y lo cierto es que sí… siempre que no tuviera que atravesarlo solo. Y está al lado de la cafetería.

Sentarse o medio tumbarse en un puf gigante mientras se ve un acuario redondo gigante fue todo un lujo para mí, por aquello de descansar a gusto, y ver algunas de las especies más curiosas. A media ltura esta el restaurante, por si os apetece degustar el menú.

Morenas muy graciosas, un curioso caballito de mar… y yo misma haciendo el chorra.

Crustáceos enormes y sí , Tenacitas. Aunque siempre que lo decimos en voz alta, alguien nos mira mal…

Los últimos pececitos de despedida y ya nos fuimos. No sin antes llevarnos a Sharky, un tiburón de peluche que ha pasado a ser uno de los favoritos de Maguito y que se nos enganchó en la ultima tienda de regalos, por la que se sale.

El recorrido da para unas dos horas y como veis, es poco más que un acuario. Si os esperabais algo parecido al Loro Parque de Tenerife (son de la misma fundación), os decepcionará. Eso sí, aquí insisten mucho, mucho más en la importancia de la conservación del planeta y de sus aguas, especialmente. ¿Realmente merece la pena la visita? A ver, diría que no porque el recorrido es corto, resulta caro y el horario tampoco es una maravilla (cierra a las 6 de la tarde). ¿Que es una pasada donde apetece ir un día sí y algún otro también? Claro, pero mi recomendación personal es veniros a vivir aquí y sacaros el bono anual.

Tranquilos, no vamos a irnos sin proponeros un juego, quizá con vuestros maguitos: ¿Seréis capaces de encontrar a todas las especies?img_2051-3.jpg